¡No te preocupes!

El problema siempre es ¿de dónde empezar? Porque antes que pueda sentarme a escribir hay que pensar en los gatos, en la perrita, en los platos, en toda clase de cosas y para la hora que te sietes (si te sientas) ya todo se te ha pasado por la cabeza, todo y el contrario de todo, y te quedas mareada, agotada, y ya vacía, sin nada mas que decir. Y cansada. Así que te miras un poco de cosas en Facebook, y después o te pones a trabajar, o decides de hacer algo come jugar a un videojuego para que la mente se calle y por lo menos, descanses.

Yo quería contarte de come es mi vida ahora. Que seguramente cuando nos encontramos habrás pensado que yo pudiera solamente estar bien feliz, por fin cumpliendo con muchos sueños, por fin los niños todos bien tranquilos, y así es, así es de verdad.

Para decidirme a ignorar lo demás que hay que hacer me hice un cafecito con el café buenísimo que me llevó mi socio desde la Colombia: no solamente café colombiano sino también café a la vainilla, que delicia.

Café Sello Rojo a la vainilla

Necesitaba algo dulce.

Ayer mi abogada respondió muy brevemente a una pregunta muy larga que le pedí, donde pedía justicia, donde le decía que no soporto que las personas se porten mal conmigo, sobretodo si lo hacen porque piensan que yo haga algo malo, porque ni siquiera la cosas mas estúpidas y casuales de malo que la gente hace como si fuera nada todos los días yo logro hacer. ¿Ya tu lo sabes no?, como mi sentido de justicia es bien fuerte, y como lo injusto me mata, me tuerce, me apuñala.

Tu lo sabes que yo no sé cómo callarme.

Y no fue suficiente. Se me quedó hasta que finalmente me dormí, y estaba ahí todavía cuando me desperté. Imploré a mi perrita di quedarse cerca de mí y me volví a dormir. Y hasta en mis sueños yo estaba cansada, tan cansada que no lograba moverme bien, ¿a cuántos de nosotros les pasa eso en los sueños? A muchos, lo se.

Yo quería contar de la vida cuando uno es hipersensible, o cuando tiene low distress tolerance como lo llamó el psicólogo en Inglaterra. Y pues eso es. Y trabajar y vivir por un sueño, en donde ayudas las personas a luchar por sí mismas y sus proprios derechos, uno pensaría ¿que bueno, no? ¿Cómo te van a decir que haces algo malo? Pero no es así. Aún en este sector hay quien aprovecha, hay quien maligna, hay siempre quien dice mal, y piensa mal, y quiere aprovechar para fines políticos, imaginate, yo, y la política. Que chiste.

Pues dentro de poco tendrè 50 anos. Estoy feliz. Tengo amigos preciosos, trabajo con gente preciosa, mi sueño de pequeñita se va realizando, y pues está bien. Necesito aprender que no todos van a dejarme en paz, si no están interesados, a intentar hacer algo bueno. Alguien siempre habrá que me afectará, que ella o él lo quisiera o no, y me quitará mi serenidad.

Tan solo sentándome a escribir ya estoy mejor, aunque sienta de toda manera el corazón espantosamente pesado.

Ahora me voy a jugar, y mañana comienza una nueva semana, donde mis debilidades, mis hiper esto y hiper aquello, van a estar calladitas o por lo menos las voy a ignorar.

Porque a veces, si no puedes hacer nada para remediar lo que te està quitando fuerza, lo único que puedes hacer es ignorarlo, y seguir adelante, y dejar que las sonrisas de tus familiares, de tus amigos, de las personas que encuentras y que ayudas y que quieren ayudarte, y una perrita cerca de ti, sean suficientes para alegrarte el día y dejarlo todo desaparecer.

 

Donna sorridente con cane pastore tedesco